Se puede disfrutar de la Navidad sin gastar

La navidad, época de unión, amor, perdón, cercanía, mucha comida, en algunas familias alcohol, arbolitos llenos de luces y los famosos regalos navideños. Nada de esto debe faltar para sentirnos que estamos en navidad.

Algo muy cultural, muy anglosajón, muy del mundo del consumo.

Resulta que existe otra cara de la moneda, la navidad puede disfrutarse sin tantos gastos, ¿Cómo?, preguntarían ustedes. No he dicho que fuera fácil, sino que se podía.

Lo primero: la unión. Para estar juntos necesitamos gastar, pero no exageradamente. La comida la adaptamos a nuestro presupuesto y que todos aportemos, arbolitos llenos de luces bueno, aprendamos a prender las luces por ratos especiales.

El consumo es opcional, no podemos gastar más de lo que tenemos presupuestado porque tendremos un enero muy, muy difícil. He tenido casos en que la de deuda llega a ser saldada en abril del siguiente año, algo nada justo para usted ni su familia.

Es imperativo aprender a decir No a lo que no podemos hacer. No se puede bailar en todas las fiestas.

Aprendamos a decir no a gastos innecesarios. Nuestras prioridades deben estar muy claras, el pago del colegio de los niños, que ahora es en los primeros meses del año, debe ser una prioridad, enfermedades, medicinas, mantenernos saludables.

Nuestra paz mental y espiritual debe pesar más que “quedar bien”. Precisamente esto de quedar bien es lo que acaba con nuestra tranquilidad en los días navideños y en los posteriores.

Pregúntese: ¿por qué estoy tratando de impresionar? Lo más seguro su respuesta se remonte años atrás, cuando necesitaba una aprobación clara de sus acciones.

Como padres, ya no necesitamos eso. Lo que sí necesitamos es que nuestros hijos puedan ser felices sin excesos y que ellos aprendan de los sí y los no de los papás y de sus porqués.  

Aunque no lo crean. los niños no suelen ser los que necesitan ver un arbolito navideño lleno de regalos, sino nosotros y nuestro ego. Así que minimicemos nuestro ego, enseñemos a nuestros hijos a valorar las cosas no por su costo, sino por su valor real, adaptémonos a nuestra condición financiera, seamos claros con nosotros mismos y con los demás, y créame, usted y su familia pasarán unas navidades realmente felices.

Lo que su familia, sus hijos y allegados necesitan de usted, es a usted, es su presencia, recuerde esto.